Desde la Cámara de Diputados, Haces destacó que lacharrería nació del trabajo del campo y con el tiempo seconvirtió en tradición e identidad nacional.
Recordó que alrededor de esta práctica viven oficios,artesanos, familias y comunidades que también generan economía y fuentes de empleo.
Llamó a fortalecer escuelas, lienzos y la transmisiónde la tradición entre niñas, niños y jóvenes para garantizar su permanencia entre las próximas generaciones.
El diputado federal Pedro Haces Barba afirmó quepreservar la charrería significa defender una parte viva dela identidad mexicana y llamó a fortalecer las condiciones que permitan transmitirla a las siguientes generaciones.
Desde la tribuna de la Cámara de Diputados, durante laconmemoración de la charrería en el Palacio Legislativo de San Lázaro, Haces sostuvo que detrás del traje, el sombrero y el caballo existe una historia profundamente ligada altrabajo, al campo y a las familias mexicanas.
“Hablar de la charrería es hablar de México. Es hablar denuestra tierra, de nuestro campo, de nuestras familias y deuna tradición que ha cabalgado junto a la historia de nuestraNación.”
Una tradición que nació del trabajo
Haces recordó que la charrería no surgió comoespectáculo, sino de las labores del campo, y que las habilidades desarrolladas durante generaciones terminaron convirtiéndose en una de las expresiones culturales más reconocibles de México.
“Lo que primero fue necesidad, con el tiempo se convirtió endestreza. La destreza se volvió tradición. Y la tradición, enidentidad nacional.”
Señaló que esta práctica ha acompañado distintosmomentos de la historia mexicana y recordó que en 2016 la UNESCO inscribió a la charrería en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Para Haces, ese reconocimiento trasciende el ámbitodeportivo:
“No fue solamente el reconocimiento de un deporte; fue elreconocimiento de una forma de entender a México.”
Detrás de la charrería también hay trabajo
El legislador puso el acento en una dimensión que pocasveces forma parte de la conversación sobre esta tradición:las personas y los oficios que viven alrededor de ella.
Recordó que en México existen cientos de lienzos charros y que la actividad involucra a escaramuzas, talabarteros,sombrereros, bordadores, sastres, criadores, artesanos,herradores, caballerangos, nutriólogos y veterinarios.
“Hay economía local, hay comunidad.”
Haces destacó que conservar la charrería significa tambiénproteger conocimientos, oficios y actividades económicas que han pasado de generación en generación.
Durante su intervención saludó a Salvador Barajas del Toro, presidente del Consejo Directivo de la Federación Mexicana de Charrería; a Efraín Ramírez González, vicepresidente; a la Reina Nacional Sofía I, así como a integrantes del Consejo Directivo y presidentes de uniones y asociaciones de distintos estados del país.
“Las tradiciones no sobreviven solas”
Haces afirmó que la permanencia de la charrería dependeráde la capacidad para acercarla a las nuevas generaciones y respaldar a quienes la practican y transmiten.
“Soy un mexicano orgulloso de sus tradiciones, mismas que no sobreviven solas. Sobreviven porque existenmujeres y hombres dispuestos a enseñarlas, apracticarlas, pero, sobre todo, como yo, a defenderlas.”
Por ello, llamó a apoyar sus escuelas, impulsar los lienzos,proteger a quienes mantienen viva esta expresión y promoverla entre niñas, niños y jóvenes.
Y cerró con una definición:
“Cuando las próximas generaciones escuchen el galopar de un caballo y vean a una mujer vestida con el traje típico o aun charro florear su reata, sepan que no están contemplandouna pieza del pasado. Están viendo a un México vivo.”