Luis Carlos Rodríguez
En vísperas de la reinauguración del Estadio Azteca y con un remozado puente peatonal de cara al partido México Portugal y a unos meses del Mundial de Futbol, es necesario recordar mi última etapa como periodista en Notimex, lo que fue la principal agencia de Noticias de América Latina y que destrozó Sanjuana Martínez con el aval del entonces presidente López Obrador.

Asistí la noche del lunes18 de noviembre de 2019 junto con familiares y amigos de Tijuana, a presenciar el último partido de la NFL en México, duelo en el Estadio Azteca entre los Kansas City Chiefs y Los Angeles Chargers.
Al terminar el partido, les recomendé a mis acompañantes asegurar sus pertenencias al pasar por el puente peatonal que une el Azteca con el paradero de autobuses en Calzada de Tlalpan. No fue suficiente para las mañas e impunidad de los ladrones. Dos de ellos fueron despojados de sus celulares.
De inmediato, ubicamos el celular de uno de ellos a unos metros del puente. Hablé con varios policías y me dijeron que no le correspondía detener a nadie. Que su labor era otra. Le dije a mis amigos tijuanenses si querían levantar un acta. Obviamente, optaron por no hacerlo.
Al bajar del puente, encontramos unas 30 carteras e identificaciones, casi todas de personas de San Diego, California; Kansas, Texas y de otras entidades de México que habían sido asaltados. Hable con otra decena de aficionados estadunidenses atracados y tome sus testimonios.
Redacte la nota para Notimex con la cabeza: “Asalto masivo contra aficionados de la NFL en el Azteca”. La Nota fue publicada en más de un centenar de medios nacionales y extranjeros, casi todos de deportes. ESPN, Fox Sport, San Diego Tribune, Récord, El País, entre otros. Era tal vez una de mis coberturas con mayor impacto.
En la nota incluí que los más de tres mil policías implementado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina de nada sirvieron para inhibir a varias bandas de asaltantes, sobre todo jóvenes y mujeres que se confundían entre los aficionados con empujones y caminando en sentido contrario para robarlos.
Al día siguiente, Notimex, por ordenes de la entonces directora, bajó la nota del hilo y quería obligarme a desmentirla. Obviamente me negué. Las presiones por parte del entonces gobierno capitalino, de Claudia Sheinbaum, eran fuertes. Emitieron un comunicado por parte de la SSyPC de que no hubo ningún robo, porque nadie denunció.
Obviamente, todos sabemos en México, que cuando te roban el celular o la cartera, te enfrentas a la corrupción y la burocracia en el Ministerio Público, por lo que lo mejor es no levantar acta.
Del noticiero de Milenio Televisión que conducía Azucena Uresti me invitaron a una entrevista para dar mi testimonio. Sabía que eso significaría adelantar mi despido de Notimex. Opte por darle los contactos de algunos de los asaltados.
Azucena Uresti, dio lectura a mi nota, entrevistó a varios de los aficionados de la NFL y echó por tierra el boletín de la SSyPC y el intento de Sanjuana de desaparecer el robo masivo.
Ahora, con la reinauguración del Estadio Azteca, a unos meses del Mundial de Futbol 2026, con un puente peatonal libre de puestos, iluminado, recién pintado y vigilado, hago votos porque se mantenga así para evitar más atracos a aficionados al futbol y eventualmente a los de la NFL. Que no regrese la cueva de Ali Baba y los 40 ladrones solapados por policías y por mentiras oficiales. Tal Cual.

