abril 25, 2024 8:46 am


Unos 6,000 mil migrantes centroamericanos y caribeños pasaran la Noche Buena y Navidad por la ruta migratoria más peligrosa del mundo, acechados por cárteles de la droga que cobran derecho de piso y secuestran, pero también por una versión mexicana de la Boder Patrol, que es la Guardia Nacional, con más de 31 mil elementos destinados a su contención y detención, sumado a otros miles de agentes migratorios, soldados, marinos y policías federales y estatales.
Emulando a Jesús y María en su peregrinar, familias entreras con niños, bebés, que huyen de la violencia y de la pobreza extrema en sus países, continuaron este 24 de diciembre su peregrinar hacia el sueño americano, la tierra prometida para ellos. La mayoría son venezolanos, cubanos, colombianos y centroamericanos.
En la víspera de Navidad partieron de Tapachula ante la mirada hostil de la Border Patrol mexicana creada en este sexenio por el presidente López Obrador, bajo el argumento de combatir a la delincuencia, pero que una tercera parte de sus elementos de la Guardia Nacional se utilizan para detener y deportar extranjeros.
“Esta caravana de centroamericanos, pero también el casi millón de mexicanos que han salido este año del país rumbo a Estados Unidos, es la prueba fehaciente del fracaso de Sembrando Vida en México y en Centroamérica, sumado a la creciente violencia en la región”, dijo en entrevista Irineo Mújica, coordinador de Pueblos Sin Frontera (PSF).
“Sembrando Vida cosechó votos, pero expulsa campesinos, jornaleros, productores del campo. Hoy hay más migración en México y en Centroamérica a causa del abandono de los gobiernos y de la creciente violencia”, apuntó.
Lamentó la postura sumisa del presidente López Obrador, como en su momento lo hizo con Donald Trump, al construir un muro fronterizo militar, con la Guardia Nacional, lo cual se traduce en más muertes de migrantes, corrupción, violaciones sexuales, ya que obligan a los migrantes, a familias, a mujeres, a niños y niñas, a trasladarse por rutas más peligrosas, expuestas al crimen.

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