The Exodo
“Del sí duermo tranquilo” que exclamó Francisco Garduño, entonces titular del Instituto Nacional de Migración (INM) semanas después del incendio donde fallecieron 40 migrantes, el 26 de marzo del 2023, los cuales estaban bajo su custodia y por el cual nunca fue juzgado bajo la protección de su amigo, el entonces presidente López Obrador.
Sin embargo, tres años después de la tragedia, la protección persiste, pero también llegó el premio que alarga su impunidad de no haber pisado la cárcel por estos hechos, al ser nombrado por la presidenta Claudia Sheinbaum como funcionario de la SEP.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, presumió en redes sociales su nueva adquisición y alabó su trayectoria, sin mencionar su paso por Migración y el episodio del incendio, ni que está imputado como responsable de esa tragedia.
“Francisco Garduño es un funcionario ejemplar y su participación en estos centros será fundamental para la reforma a la educación Media Superior que está en marcha con el Bachillerato Nacional. Además, esto se suma a la actualización de la oferta educativa en educación superior que se alinea con los sectores estratégicos del Plan México y los polos de desarrollo para el bienestar”, expuso Delgado.
Al respecto, organizaciones que acompañan a víctimas del incendio ocurrido en la estancia migratoria de Ciudad Juárez manifestaron su preocupación por la designación de Francisco Garduño como director general de Centros de Formación para el Trabajo de la SEP.
Lo anterior porque “pese a que continúa imputado por el delito de ejercicio ilícito del servicio público” se le premia con este nuevo nombramiento que envía un mensaje alarmante sobre la falta de compromiso del Estado con la verdad, la justicia y la rendición de cuentas, expuso la Fundación para la Justicia.
“Resulta especialmente grave que dicha designación no esté respaldada por una trayectoria o experiencia acreditable en el ámbito educativo. Esta ausencia refuerza la percepción de que el nombramiento responde más a una lógica de protección política que a criterios de idoneidad y profesionalismo, debilitando la confianza ciudadana en las instituciones públicas”.
Apenas el pasado 26 de septiembre del 2025, Francisco Garduño, ofreció una disculpa pública forzada, por una orden judicial. Escuchó los reclamos y recuerdos de lo ocurrido encorvado, en silencio, sin mirar a los ojos a nadie por parte de sobrevivientes y familiares de los 40 fallecidos.

